Connect with us

CNN en Espanol

Donald Trump mostró lo bajo que caería en inmigración


(CNN) — Justo cuando pensabas que él no podía bajar más, lo hizo.

El “él” aquí es el presidente Donald Trump. Y lo que hizo fue presionar a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, para que tomara a los inmigrantes indocumentados detenidos que intentaban ingresar al país y llevarlos en buses a las ciudades santuario ubicadas en los distritos del Congreso de destacados miembros demócratas del Congreso, incluida la presidenta Nancy Pelosi, demócrata por California. (Nielsen fue removida de su puesto el domingo, la primera de una purga más amplia dentro del Departamento de Seguridad Nacional ejecutada por Trump en los últimos cinco días).

El cinismo aquí es altísimo. Trump, y su principal asistente, Stephen Miller, promovieron esta idea en dos ocasiones bajo la creencia de que si podían poner a los inmigrantes indocumentados en los patios traseros, casi literalmente, de los opositores de los planes de inmigración de línea dura del Gobierno, esos opositores cambiarían de opinión. O, al menos, haría sus vidas más difíciles.

Trump confirmó el plan reportado en varios tuits el viernes: “Debido al hecho de que los demócratas no están dispuestos a cambiar nuestras muy peligrosas leyes de inmigración, estamos, como informamos, dando fuertes consideraciones a la ubicación de inmigrantes ilegales sólo en ciudades santuario… La izquierda radical siempre parece tener una política de fronteras abiertas, brazos abiertos, ¡así que esto debería hacerlos muy felices! ”

Los tuits de Trump contradicen lo que los funcionarios del Gobierno dijeron el jueves por la noche: que la política de transporte en autobús había sido planteada y descartada. Los tuits del presidente sugieren que permanece bajo activa consideración.

El hecho incluso de que sea considerado dice mucho sobre cómo Trump (y Miller) ven no sólo la actual crisis en la frontera, sino a los seres humanos en general.

Porque esto es, en el fondo, una historia sobre personas. Personas que intentaron ingresar ilegalmente al país, sí. Pero, no obstante, personas. Y lo que el presidente de Estados Unidos quería hacerles a estos seres humanos era convertirlos, literalmente, en peones políticos. Envíalos a algún lugar para que puedan, tal vez, lograr un objetivo político suyo y, si no es así, simplemente hacer las cosas más incómodas para sus oponentes políticos.

Piensa en eso un minuto. Y luego recuerda que esta es la misma administración que instituyó una política de tolerancia cero en la frontera que llevó a separaciones masivas de familias, incluidos niños muy pequeños. Y aparentemente no tenía una política establecida sobre cómo rastrear adónde iban los niños después de que se separaron de sus padres o alguna pista real sobre cómo reunirlos una vez que Trump pidió que se pusiera fin a la política. Y ha propuesto cerrar la frontera por completo para evitar el ingreso de inmigrantes. Y ha declarado una emergencia nacional, y por lo tanto ha desviado fondos apropiados para otros fines, con el fin de construir un muro que incluso los que apoyan la inmigración de línea dura no creen que es la solución. Todo después de que el presidente atacara a los inmigrantes que venían a Estados Unidos desde “países de m…” y preguntara por qué Estados Unidos no estaba recibiendo más inmigrantes de países como Noruega.

Todas estas políticas, aquellas realmente instituidas y aquellas soñadas simplemente en la mente de Trump, Miller y otros, están a punto de cumplir las promesas de campaña habladas y calladas de Trump de que, de ser elegido, detendría el flujo de inmigrantes indocumentados en el país y, por lo tanto, detendría la disolución de la cultura estadounidense.

Es por eso que “Make America Great Again” (Hacer a Estados Unidos grande otra vez) estaba tratando de lograrlo, que algo se estaba perdiendo en medio de la cultura de lo políticamente correcto, en medio de la globalización y, lo más importante, en medio de la inmigración sin restricciones en Estados Unidos. Que quien fue una vez este país había estado desapareciendo durante años y que él era la única persona que podía devolvernos a la verdadera grandeza.

Inherente, si bien no se menciona en gran medida, a ese discurso estaba este hecho: los Estados Unidos que Trump estaba venerando estaban predominantemente dominados por gente blanca, más específicamente, hombres blancos. Y que la afluencia de inmigrantes al país es la culpable de esa “pérdida” cultural.

La creación del “otro” (personas que no se parecen a ti, no hablan como tú o no comparten tu sistema de creencias) fue un arma enormemente potente para Trump en la campaña. Creó una imagen de unos Estados Unidos que se tambalean al borde de la destrucción, la cual proyectó como una pérdida total de la cultura que hizo grande a Estados Unidos. Y estableció las apuestas de la elección simplemente: si no ganaba, los Estados Unidos que sus partidarios amaban se irían para siempre.

Incluso en su discurso de inauguración, Trump proyectó a Estados Unidos como un imperio en declive, derribado por el abandono de la forma en que solían ser las cosas. Trump dijo en ese discurso:

“Madres e hijos atrapados en la pobreza en nuestras ciudades del interior; fábricas oxidadas dispersas como lápidas en todo el paisaje de nuestra nación; un sistema educativo, lleno de dinero, pero que deja a nuestros jóvenes y hermosos estudiantes privados del conocimiento, y el crimen y las pandillas y las drogas que han robado demasiadas vidas y han robado a nuestro país tanto potencial sin realizar.

“Esta carnicería estadounidense se detiene aquí y se detiene ahora”.

Es sólo a través de una visión del mundo de “nosotros versus ellos” que se pueden justificar propuestas como transportar a inmigrantes indocumentados a ciudades santuario en distritos demócratas. Sólo al ver a ciertas personas como menos o como una amenaza puedes tratarlos como peones políticos en tu tablero de ajedrez.

Y cuando ves a las personas como algo menos que, bueno, gente, puedes racionalizar tratarlos de una manera en que ninguna persona debería ser tratada. Ahí es donde estamos con el presidente Trump en materia de inmigración. No hay fondo. Simplemente sigue cayendo cada vez más y más bajo.



Source link

CNN en Espanol

4 conclusiones clave del reporte editado de Robert Mueller


(CNN) — Es uno de los días más importantes en la memoria reciente en Washington, ya que se publicaron los resultados de la investigación del fiscal especial Robert Mueller, de casi dos años de duración, sobre la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

MIRA: Lo que sabemos hasta el momento del informe de Mueller

Mira aquí la cobertura del informe Mueller. Lo estoy viendo y leyendo todo, desde la conferencia de prensa del secretario de Justicia, William Barr, el jueves por la mañana hasta todo el informe Mueller de casi 400 páginas.

A continuación, encontrarás mis conclusiones de este día tan asombroso en la capital de Estados Unidos. (Las claves se enumeran en orden cronológico, desde el comienzo hasta el final.)

Barr hizo MUCHO trabajo pesado para Trump

No fue, y no es claro para mí por qué sostuvo Barr una conferencia de prensa para discutir el informe antes de que nadie más que su equipo, la oficina del abogado de la Casa Blanca y los abogados personales del presidente Donald Trump lo leyeran. La razón obvia, y se hizo más y más obvia a medida que Barr hablaba, era que quería encuadrar el día con una luz decididamente pro-Trump. A veces, Barr sonaba como si estuviera citando casi al pie de letra la reacción del presidente sobre la investigación de Mueller. Por ejemplo:

“Así que eso es lo importante. Después de casi dos años de investigación, miles de citaciones y cientos de órdenes judiciales y entrevistas con testigos, el fiscal especial confirmó que el Gobierno ruso patrocinó esfuerzos para interferir ilegalmente en la elección presidencial de 2016, pero no encontró que la campaña de Trump u otros estadounidenses se confabularan en esos esquemas”.

MIRA: Lee el reporte completo de Mueller aquí (en inglés)

Una y otra vez, Barr dejó en claro que Trump y su Casa Blanca hacían todo lo posible para trabajar con la Oficina del Fiscal Especial (incluso cuando el presidente estaba atacando a Mueller y a su equipo en forma regular en Twitter). Barr notó que si bien había permitido que la Oficina del Abogado de la Casa Blanca y los abogados personales de Trump leyeran el informe, no se les ofreció la oportunidad de editar ninguna información, ni se lo habían pedido. Y sobre la cuestión del privilegio ejecutivo, Barr dijo esto: “Debido a que la Casa Blanca cooperó voluntariamente con la investigación del fiscal especial, partes significativas del informe contienen material sobre el cual el presidente podría haber hecho valer el privilegio. Y habría estado bien pues está dentro de sus derechos hacerlo “. Trump decidió no hacerlo.

No hay duda de que Barr hizo exactamente lo que Trump hubiera querido en esta conferencia de prensa. Destacó la falta de pruebas de colusión. Levantó alarmas sobre cómo Mueller definió los episodios de obstrucción (sobre esto profundizaré más adelante). Pintó a Trump como un compañero dispuesto con el fiscal especial, sin nada que ocultar. Era un guión que el mismo Trump no podría haber escrito mejor.

La obstrucción será EL debate en el informe

Barr dijo que Mueller había informado sobre 10 casos potenciales de obstrucción de la investigación por parte de Trump. Pero inmediatamente trató de minimizar esos eventos al señalar que él y el vicesecretario de Justicia, Rod Rosenstein, quien estuvo a su lado en la conferencia de prensa con la mirada de un hombre a punto de enfrentarse a su verdugo, no estaban de acuerdo con cómo Mueller interpretó algunos de estos ejemplos de obstrucción.

William Bar, al frente, y Rod Rosenstein, al fondo. (Win McNamee/Getty Images)

“Aunque el vicesecretario de Justicia y yo no estábamos de acuerdo con algunas de las teorías legales del fiscal especial y consideramos que algunos de los episodios examinados no constituían una obstrucción como cuestión de derecho, no confiamos únicamente en eso para tomar nuestra decisión”, Barr dijo.

MIRA: Esto es lo que debes saber sobre el informe de Mueller

Luego pasó a ofrecer una explicación de la conducta de Trump: lo presentó como alguien que se enfrenta a una “situación sin precedentes” en relación con la investigación que lo recibió casi tan pronto como ingresó a la Casa Blanca. “Como reconoce el informe del fiscal especial, hay pruebas sustanciales que demuestran que el presidente estaba frustrado y enojado por la creencia sincera de que la investigación estaba minando su presidencia, impulsada por sus opositores políticos y alimentada por filtraciones ilegales”, dijo Barr.

Lo que está sucediendo aquí es claro: 1) Barr ha leído el informe y es probable que sepa que el público no verá bien las obstrucciones en relación con el presidente y 2) Barr está ofreciendo una explicación, que probablemente utilizarán el presidente, sus aliados y los medios de comunicación conservadores, para saber por qué Trump actuó de la manera en que lo hizo con respecto a la investigación de Mueller. ¡Estaba siendo apuntado de una manera sin precedentes! ¡Hubo “implacable especulación en los medios de comunicación sobre la culpabilidad personal del presidente!” ¡Era, para no acuñar una frase, el tema de una caza de brujas!

Trump reaccionó como Trump

Si pensabas que el presidente podría estar desconectado hoy de las redes sociales, dejando la conversación en manos de sus abogados, Trump demostró, casi tan pronto como abrió los ojos esta mañana, que estabas equivocado.

“¡El mayor engaño político de todos los tiempos! Los crímenes fueron cometidos por los policías corruptos y sucios y por el CND y los demócratas”, escribió en Twitter después de las 7 de la mañana. Trump siguió ese tuit con esta gema de dos palabras: “ACOSO PRESIDENCIAL”. (Si te preguntas si las mayúsculas son mías o de él, bueno, quizás has estado viviendo en otro planeta durante los últimos dos años).

MIRA: Las 5 batallas que se esperan después que se publique el informe Mueller

Trump luego optó por una maratón de retuits del grupo conservador Judicial Watch antes de publicar un video de él diciendo “sin colusión” y luego un meme de “Game of Thrones” con las palabras “Game Over”, el juego terminó.

En un evento de Wounded Warrior, poco después de la publicación del informe, Trump dijo que “esto nunca debería sucederle a otro presidente, este engaño. Nunca debería sucederle a otro presidente”.

Trump es Trump y quién es esa persona equivale a una combinación de un presentador de programas de radio conservador, un trol en línea, un acosador (en línea y fuera de línea) y el político menos convencional que nadie haya visto nunca. Fue elegido para la Casa Blanca diciendo y haciendo cosas que ningún otro político, y muy pocas otras personas, dirían o harían. Y no se detendrá ahora: maldita sea el informe de Mueller.

“Sin colusión”, explicó

En el resumen ejecutivo de la parte de colusión del informe Mueller, la Oficina del Fiscal Especial llega directamente al meollo de la cuestión de la pregunta de colusión:

“Aunque la investigación estableció que el Gobierno ruso percibió que se beneficiaría de una presidencia de Trump y trabajó para asegurar ese resultado, y como la campaña (de Trump) esperaba beneficiarse electoralmente de la información robada y divulgada a través de los esfuerzos rusos, la investigación no estableció que los miembros de la campaña de Trump conspiraron o coordinaron con el Gobierno ruso sus actividades de interferencia electoral”.

Lo que Mueller descubrió entonces es que, aunque una de las partes (los rusos) trató de influir en la elección de Trump porque pensaron que sería mejor para sus intereses y la otra parte (la campaña de Trump) creyó que toda la basura que los rusos les dieron sobre Hillary Clinton aumentaría las posibilidades de ganar de Trump, no equivalía a conspiración o coordinación (“colusión” no es un término legal) porque las dos partes operaban de forma independiente.

MIRA: Washington espera el reporte de Mueller, pero puede que no resuelva nada

Mientras que Trump y su equipo estaban felices de obtener información negativa sobre Clinton, no le pidieron expresamente a los rusos que los buscaran. Y mientras que los rusos querían que Trump ganara para sus propios propósitos egoístas, no comunicaron ese deseo al candidato o su círculo íntimo con la oferta de información perjudicial.

La clave, al menos para Mueller, es que mientras ocurría todo esto, nunca hubo un acuerdo expreso entre las dos partes de que el Gobierno ruso trabajaría para influir en la elección para ayudar a Trump y que Trump agradecería tal esfuerzo.



Source link

Continue Reading

CNN en Espanol

Cinco expresidentes de Perú tienen problemas con la justicia: son acusados de corrupción, homicidios y desaparición forzada


(CNN Español) — Perú atraviesa por un momento difícil luego de la muerte del expresidente Alan García, quien estaba investigado por el escándalo de corrupción más grande de América Latina: el caso Odebrecht.

García tenía una investigación en contra por los presuntos delitos de lavado de activos y colusión agravada, relacionados con la trama de sobornos de Odebrecht, señalamientos que negó hasta el día de su muerte, diciendo que no había nada que lo vinculara con los cargos que se le señalaban.

Pero García no era el único expediente de Perú bajo la lupa por supuestos actos de corrupción. Actualmente tres de los expresidentes de Perú —Pedro Pablo Kuczynski, Ollanta Humala y Alejandro Toledo— están vinculados a una causa por cuenta del caso Odebrecth. Mientras que otros dos expresidentes (Alberto Fujimori y Francisco Morales Bermúdez) están condenados por homicidio y desaparición forzada, respectivamente, este último por la justicia italiana.

Pedro Pablo Kuczynski (presidente entre 2016 y 2018): investigado

El 15 de abril, la Fiscalía de Perú solicitó prisión preventiva contra el expresidente Pedro Pablo Kuczynski, investigado por presunto lavado de activos en el marco del caso Odebrecht. PPK, como se le conoce en Perú, ha negado las acusaciones en su contra.

La investigación contra Kuczynski data de diciembre de 2017, cuando se conoció que supuestamente él había sido socio de la empresa First Capital Partners (FCP), una consultora financiera que habría asesorado al consorcio encabezado por la empresa brasileña Odebrecht. En ese momento, el mandatario negó tal relación.

En ese entonces Kuczynski reconoció que sí asesoró a H2Olmos S.A., una empresa de Odebrecht que ganó la licitación de un proyecto de irrigación llamado Olmos.

Este escándalo le costó la Presidencia a Kuczynski, que renunció en marzo de 2018. Tras su renuncia, el Poder Judicial le prohibió salir de Perú durante 18 meses.

El 10 de abril de 2019, el Poder Judicial, a pedido de la Fiscalía, dictó una detención preliminar de 10 días contra el exmandatario, quien desde esa fecha se encuentra en un recinto policial de Lima.

Pero cuando el 16 de abril comenzaba la audiencia de prisión preventiva por un plazo de 36 meses contra el exmandatario, esta tuvo que ser aplazada. Y PPK fue trasladado a la clínica Angloamericana con un cuadro de fibrilación auricular. Hasta este jueves se encontraba en cuidados intensivos.

Ollanta Humala (presidente entre 2011 y 2016): sin condena y libre, tras estar 9 meses en prisión preventiva

El 26 de abril de 2018, un Tribunal Constitucional de Perú falló a favor de que el expresidente Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia, enfrenten el proceso penal que se les sigue en libertad. En julio del año anterior, el juez Concepción Carhuancho había ordenado 18 meses de prisión preventiva contra la pareja, sin que eso significara una condena.

Heredia y Humala son acusados de haber cometido los delitos de lavado de activos y asociación ilícita para delinquir pues, según el fiscal, los dineros recibidos para las campañas de Humala, en 2006 y 2011, habrían sido justificados a través de falsos aportantes.

Esto porque, por un lado, el gobierno del fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, supuestamente también apoyó económicamente la candidatura del expresidente. Y por otro lado, la empresa brasileña Odebrecht, protagonista de un escándalo mayúsculo de corrupción por cuenta de los sobornos que pagó para quedarse con diferentes construcciones de obras públicas, le habría entregado 3 millones de dólares, para financiar su campaña de 2011.

Sin embargo, para el abogado de Humala estas supuestas pruebas no son nuevas. Por su parte, el defensor de Heredia consideró que se trata de un caso en el que ella nada tiene que decir, pues no ostentaba el cargo de la tesorera del partido que llevó a su esposo a la Presidencia. La pareja se pronunció en su momento, vía Twitter, rechazando la decisión de ser enviados a la cárcel alegando “abuso de poder” y “arbitrariedad”.

El 7 de mayo de 2018, la Fiscalía de Lavado de Activos de Perú confiscó cuentas bancarias y cinco inmuebles propiedad del expresidente Ollanta Humala. Según el fiscal del caso, la vivienda se habría pagado con dinero procedente de enriquecimiento ilícito, algo que Humala rechazó tajantemente diciendo que no se han presentado pruebas de esto.

Alejandro Toledo (presidente entre 2001 y 2006): sin condena, pero con dos órdenes de prisión preventiva; está prófugo

A Toledo la Fiscalía de Perú lo acusa de haber recibido 20 millones de dólares de la empresa brasileña Odebrecht para supuestamente favorecerla en la licitación de una obra de infraestructura en Perú durante su periodo presidencial, entre los años 2001 y 2006. A raíz de esto, el Poder Judicial dictó 18 meses de prisión preventiva para Toledo, quien se encuentra en EE.UU.

El expresidente niega los cargos en su contra.

Desde el 9 de febrero de 2017, las autoridades peruanas emitieron una orden de captura internacional contra Toledo, y dos días después la Interpol emitió circular roja para efectuar el arresto del expresidente en cualquiera de los países miembros de Interpol.

Toledo ha dicho además que ha habido irregularidades en los procesos en su contra y dijo ser víctima de una persecución política. También aseguró que ha colaborado con las autoridades pero que se rehúsa a ir a la cárcel sin que su versión de los hechos sea escuchada.

Actualmente, Toledo se encuentra en libertad en Estados Unidos. El 1 de febrero, la Unidad de Cooperación Judicial Internacional y Extradiciones (UCJIE) de la Fiscalía de Perú informó que el Departamento de Estado de Estados Unidos está revisando el pedido de extradición del expresidente peruano, reportó la agencia estatal de noticias Andina.

Recientemente Toledo negó ser prófugo de la justicia.

Alberto Fujimori (presidente entre 1990 y 2000): condenado y en prisión por homicidio

El expresidente Alberto Fujimori, de 80 años, paga en prisión una condena de 25 años por los delitos de homicidio, lesiones graves y secuestro agravado, cometidos durante su gobierno. Además, en 2015 recibió otros 8 años de prisión por el delito de peculado. Sin mencionar que el mes pasado, la Corte Suprema de Chile decidió que ampliaría los cargos en la extradición por Fujimori, lo que implican nuevos juicios por lesa humanidad y asociación ilícita.

En la víspera de Navidad de 2017, Fujimori volvió a los titulares de prensa cuando el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski le concedió el indulto humanitario. Pero en 2019 el condenado expresidente regresó a prisión tras anularse su indulto humanitario, en octubre de 2018.

Cuando el entonces presidente Kuczynski le otorgó el indulto, se refirió a la “enfermedad progresiva, degenerativa e incurable” del expresidente y agregó que las condiciones carcelarias ponían en “grave riesgo su vida, salud e integridad”.

Al volver a prisión a principios de 2019, Fujimori dijo que el final de su vida “está cerca”.

“Tengo casi 12 años preso y hoy me están llevando de nuevo a la cárcel. ¿No es eso suficiente?”, dijo en una carta escrita a mano publicada en su cuenta de Twitter.

Francisco Morales Bermúdez (presidente entre 1975 y 1980): condenado a cadena perpetua

En octubre de 2016, un tribunal de Roma acusó al expresidente de Perú, Francisco Morales Bermúdez, junto a otros exmilitares, de matar y desaparecer a una veintena de ciudadanos ítalo-latinoamericanos en el desarrollo del Plan Cóndor, una operación coordinada por las dictaduras de países del Cono Sur —Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay— durante los años 70 y 80 para perseguir y reprimir opositores.

Morales Bermúdez, quien fue presidente durante la junta militar de Perú de los 70, resultó condenado décadas después por un tribunal fuera del país: una corte en Italia lo sentenció a cadena perpetua en relación en el Plan Cóndor.

En una columna de opinión, publicada el 28 de agosto de 2015 en el diario El Comercio, Morales Bermúdez aseguró que Perú no participó en la Operación Cóndor. “Como gobernante del Perú, de 1975 a 1980, debo exponer que nuestro país no formó parte de la denominada Operación Cóndor”, escribió el expresidente. El hijo del este exmandatario, Remigio Morales Bermúdez, señaló que su padre fue sentenciado de manera arbitraria por una decisión política, según fue citado por el canal oficial peruano TV Perú.

Un país puede juzgar crímenes cometidos fuera de su territorio por la nacionalidad de las víctimas (en este caso italianos) y cuando se trata de “graves crímenes internacionales que, de otro modo, quedarían en la impunidad”, explicó la abogada Cristina Blanco, coordinadora académica del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica de Perú y profesora en dicha institución. De ahí que haya sido Italia el país que profiriera la condena contra Morales.



Source link

Continue Reading

CNN en Espanol

El mensaje de la hija de Alan García tras el suicidio de su padre


(CNN Español) — Una de las hijas del expresidente de Perú Alan García, que se quitó la vida este miércoles, usó las redes sociales para enviar un mensaje y agradecer por las muestras de solidaridad que dice que ha recibido tras la muerte de su padre.

MIRA: Aliados de Alan García prepararon un gran funeral para el expresidente

“Gracias por la solidaridad recibida desde ayer. Quiero agradecer a los compañeros y amigos de mi papá por el afecto que le han dado a lo largo de su historia y hoy. El vivía para ustedes. A él todo lo que lo quise y respeté, se lo dije en vida”, escribió Carla García.

Alan García, quien fue presidente de Perú en dos ocasiones, murió este 17 de abril tras dispararse mientras era detenido por las autoridades que cumplían una orden del Poder Judicial de una detención preliminar por 10 días.

La orden de detención preliminar se dio en el marco de una investigación en su contra por los presuntos delitos de lavado de activos y colusión agravada, relacionados con la trama de sobornos de Odebrecht. García siempre negó los hechos.

MIRA: La familia de Alan García declina hacer un funeral de Estado para el expresidente de Perú

“Son momentos difíciles en los que siento mucha tristeza, pero me acompañan la dignidad y las lecciones de vida que me dio.
Lo despido muy orgullosa de ser la hija de Alan. La verdad se abrirá paso”, añadió la hija del exmandatario.

El gobierno de Perú declaró tres días de luto después de la muerte del expresidente Alan García. El comunicado indica que las banderas en instituciones del Gobierno se izarán a media asta y aclaran que el expresidente García podría recibir un funeral de Estado. Su familia decidió realizar una ceremonia privada en la sede del partido Aprista en Lima. Amigos, familiares y ciudadanos llegaron al lugar para dar el último adiós a García.



Source link

Continue Reading

Trending