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Mira cómo combatir la desinformación y las teorías de conspiración de amigos y familiares


(CNN) —  Ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

Desinformación y familia

Si bien la pandemia de coronavirus ha aislado a familiares y amigos dentro de sus hogares, en muchos casos incrementó la comunicación en línea o por teléfono entre seres queridos. Por ejemplo, el grupo de iMessage de mi familia nunca había estado tan activo. Los familiares se enteran de lo que están haciendo los otros a menudo, comparten actualizaciones y brindan un alivio cómico muy necesario.

Pero, en algunos casos, familiares y amigos comparten mala información (incluso falsa), ya se trata de una ciencia incorrecta relacionada con la forma de prevenir el virus, los rumores sobre el cierre de ciudades o las teorías de conspiración sobre los orígenes del covid-19. Y aunque cualquier tipo de desinformación no es para nada ideal, la información errónea relacionada con una crisis de salud pública tiene un elemento especialmente peligroso.

Rukmini Callimachi del diario The New York Times lo expresó de esta manera a principios de la semana: “Admito que fue un poco divertido cuando miembros de la familia, que no saben dónde obtener noticias verificadas, cayeron en conspiraciones de locos. Como la idea de que los ataques del 11 de septiembre fue un trabajo interno o que el alunizaje fue falso. Ahora estamos en un punto donde la desinformación puede costarles la vida a [las personas]”.

De hecho, la mala información durante una emergencia de salud pública representa un riesgo para quienes son víctimas de ella. Por lo tanto, es probable que tengas el impulso y sientas la responsabilidad de corregirlo. Pero puede ser increíblemente incómodo rectificar la información errónea o desacreditar las teorías de conspiración cuando la comparte un pariente o un buen amigo. Entonces, ¿cuál es el mejor enfoque para hacerlo? Algunos expertos dan sus consejos …

Entiende esto: las personas quieren compartir información precisa

Antes de tomar cualquier medida, es importante recordar que la mayoría de las personas no tiene la intención de compartir información incorrecta. De hecho, la mayoría de la gente quiere hacer exactamente lo contrario. Según me dijo el profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) David Rand, quien estudia la desinformación, “la investigación sugiere que las personas realmente solo quieren compartir información precisa… Los integrantes en la cadena de tu grupo familiar, la mayoría de los usuarios de redes sociales, solo quieren compartir cosas que son precisas”.

Entonces, ¿por qué las personas comparten mala información? Puede que no conozcan algo mejor, y el tipo de contenido que circula durante una emergencia de salud podría hacerlos menos prudentes. Rand dice: “Hay evidencia de que un contenido más emocional hace que las personas sean menos exigentes. En particular, cuando las personas confían en la intuición y la emoción son más susceptibles a creer afirmaciones falsas. Las declaraciones que dan miedo, por ejemplo, hacen que las personas sean menos propensas a detenerse y pensar en ello”.

Tienes que ser empático

“El primer paso es tener un sentido de empatía”, me dijo el periodista de BuzzFeed Craig Silverman, quien ha informado sobre noticias falsas durante años. Silverman señaló que las personas comparten información porque les importa y están tratando de ayudar o sienten que son parte de una conversación más amplia. “La gente, especialmente familiares y amigos en los chats grupales”, señaló, “no están tratando de ser maliciosos”.

Emily Vraga, profesora de la Universidad de Minnesota que estudia la desinformación sobre la salud, me comentó que las investigaciones que realizó indican que una corrección objetiva y contundente es “igual de efectiva” que aquella en la que la persona adopta un enfoque más empático. “Así que creo que usar ese tono de empatía afirmativa es mejor porque la corrección sirve y no hace que [la persona a la que estás corrigiendo] se sienta maltratada”, dijo.

Cita fuentes autorizadas

Otro punto a tener en cuenta es la fuente que utilizas para corregir la información errónea. Por ejemplo, tu tío que apoya a Trump podría estar menos inclinado a creer en los medios que él percibe como críticos hacia el presidente. “Si proviene de un medio de noticias que no les gusta, no van a responder bien”, destacó Silverman, sugiriendo que la gente puede considerar citar fuentes como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Debido a que algunas personas pueden ser escépticas incluso frente al gobierno federal, Vraga recomendó citar fuentes locales. Eso podría incluir el departamento de salud del estado o de la ciudad, o los medios de comunicación locales que podrían parecer más creíbles para la persona con la que estás tratando de comunicarte.

Habla de uno a uno

Rand señaló que la investigación revela que las personas “son más receptivas a las correcciones que provienen de sus amigos y familiares en comparación con las personas desconocidas”. Dicho esto, explicó que “querrás usar un lenguaje que comunique que estás tratando de ser útil” y no llevando confrontación.

Silverman sugirió que si tienes un familiar o amigo que ha compartido mala información, podría ser mejor comunicarse en privado. “Quizás le puedes enviaru un mensaje y decirle: ‘Oye, me di cuenta de que acabas de publicar esto. He visto alguna información que parece contradecir esto’. Piensa en cómo puedes tomarlo uno a uno de manera personal y proporcionarles información de una fuente en la que puedan confiar”.

Prevenir en lugar de desacreditar

Rand enfatizó en que su investigación indicó que “cuando las personas se detienen y piensan sobre las cosas, en realidad son muy buenas para determinar lo que es verdad y lo que no, pero no en términos de lo que comparten”. Rand agregó: “Si solo empujas a que la gente piense un poco más sobre la precisión, puedes tener un impacto real”.

El punto de Rand es  que puede ser beneficioso concentrarse en ayudar a tomar medidas preventivas, en lugar de tratar repetidamente con la desacreditación. Lo llamó “pre-bunking”. Entonces, ¿cómo lo haces? “Encuentra información verdadera”, aconsejó Rand. “Después dices, ‘Oye, encontré esto de la Organización Mundial de la Salud. ¿Qué piensas?’ Y luego la gente lo leerá y les hará pensar en lo acertado y las fuentes”.

Tienes una responsabilidad

Una cosa en la que todos estuvieron de acuerdo: tienes la responsabilidad de ayudar a corregir la mala información. “Cuando la desinformación puede perjudicar literalmente la salud de las personas, creo que todos tenemos una responsabilidad”, señaló Silverman. “No quieres que la gente haga cosas que son malas para ellos o dañinas para la sociedad”, agregó Rand.

Y Vraga reconoció que no siempre es fácil corregir a familiares o amigos cercanos. “Estas son relaciones que nos importan, personas cuya buena opinión queremos mantener”, expresó Vraga. Pero dijo: “Es una forma de cuidarse el uno al otro, y puede ser incómodo en este momento, pero con suerte a largo plazo estás haciendo más bien que mal”.

Recordatorio: Algunos estadounidenses “todavía piensan que esto es un engaño de los medios”

Brian Stelter escribe: El colaborador de CNN y escritor de WIRED Garrett Graff, quien recientemente publicó una historia oral del 11 de septiembre, está trabajando en una historia semana por semana llamada “Covid Spring” para WIRED. Las dos primeras entregas ya están disponibles. Graff me dijo que estaba impresionado por “la cantidad de personas” que tomaron en serio a Trump cuando el presidente “minimizó esta amenaza a principios de año”. Incluso ahora, dijo, algunas personas “todavía piensan que esto es un engaño de los medios que se está desarrollando …”

 



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OPINIÓN | Coronavirus: cómo se siente vivir con miedo el uno del otro


Nota del editor: En una serie de ensayos llamados “The Distance”, Thomas Lake cuenta las historias de estadounidenses que vivieron la pandemia.

(CNN) — Un niño solitario cruza un campo a última hora de la tarde, dejando a una joven descansando en la hierba. Podría tener 7. Cerca del borde del campo, ve a un hombre y cuatro niños lanzando un frisbee. Le pregunta si puede jugar. El hombre hace una pausa, tropezando con sus palabras, y finalmente dice que no, con alguna explicación olvidable sobre los virus.

Soy ese hombre. A veces no me reconozco. Soy una figura distante en una temporada de oscuridad, con niños que pueden recordar el día que salimos del campo en medio de un juego porque su padre tenía miedo de un niño pequeño.

¿Recuerdas quién solías ser? ¿Antes de que te dijeran que alguien podría matarte? ¿Antes de que te condicionaran para evitar a las personas de la misma manera que podrías evitar obstáculos malignos en un videojuego? Antes de que su cerebro se reconecte hacia una búsqueda continua del ángulo adecuado de evasión, el campo probable de dispersión en el aire, el espacio menos contaminado por el contacto humano.

Recuerdo cómo se sentía abrazar a un viejo amigo. Los brazos envolventes, el olor a cabello, el olor a perfume o loción para después de afeitar.

Recuerdo lo vivo que me sentía en la cancha de baloncesto, chocando con otros hombres, y la emoción de estar en la ducha después, haciendo un inventario de mis cortes y contusiones.

Recuerdo ir a la iglesia, realmente ir a la iglesia, una pequeña habitación llena de creyentes, una canción de misericordia y perdón, y cuando terminaba, como los niños corrían como locos.

¿Estos recuerdos pertenecen a una persona diferente? A veces veo a un hombre aterrador con una mascarilla. Me mira cuando me veo en el espejo.

Todavía no tenía una mascarilla ese día de marzo en el supermercado, cuando vi a una mujer cerca de la mantequilla. Hice un comentario sobre ese producto, acerca de cómo no había tanta mantequilla como de costumbre, y ella debe haberme escuchado, pero no respondió. El silencio se prolongó hasta que me di cuenta de que yo era el grosero, no ella, y que grosero no era una palabra lo suficientemente fuerte como para describir una charla innecesaria en una tienda de comestibles que podría provocar la muerte de un extraño inocente.

Esto fue casi al principio, antes de que aprendiera a tener miedo.

Mi educación continuó el martes 17 de marzo, cuando tomé un cuaderno vacío y dos bolígrafos nuevos y conduje hasta Piedmont Park en Atlanta. Planeaba caminar varios kilómetros alrededor del centro y el microcentro de la ciudad, observando cosas y ocasionalmente conversando con la gente, reuniendo las materias primas para una historia sobre una ciudad estadounidense en las garras del coronavirus.

Lo hice casi un kilómetro. En 14 y Juniper, me distraje y presioné el gran botón de metal de la señal de caminar. Luego, al darme cuenta de mi error, retrocedí como si mi mano derecha estuviera en llamas. Manteniéndola lejos de mí, caminé corriendo por el parque, saqué las llaves del auto de mi bolsillo con la mano izquierda y encontré el desinfectante para manos en un portavasos debajo del tablero. Lo puse en todas partes: mi mano derecha, las llaves, el volante, las espirales de metal de mi cuaderno. En algún momento de este sueño febril, leí la fecha en el desinfectante para manos. Había expirado en 2013.

Esa semana sentí un dolor agudo en el corazón y mi respiración se acortó. Hablé con una enfermera practicante por videoconferencia y obtuve una receta para un inhalador de albuterol, pero nunca me hicieron la prueba del virus. Quién sabe. Tal vez fue solo estrés, o miedo, o la compasión por el dolor de todas las personas que no podían respirar.

Los niños comenzaron a entender lo que estaba sucediendo.

“Y ayudar a los médicos a no enfermarse ni morir”, rezaba mi hijo de 5 años a la hora de acostarse.

Dejaron de pedir ir al patio de recreo. Cuando salíamos a caminar y otra persona se acercaba, los dos mayores (9 y 7) advertían a los dos menores (5 y 2) en los mismos tonos que me escuchaban usar todo el tiempo. ¡Espera! No te acerques demasiado. Conocíamos a estas personas. Fuimos a la escuela con ellos. Nos sentamos en sus porches y jugamos en sus patios. Ahora nos hacíamos a un lado cuando los veíamos venir.

¿Conoce esas escenas en las películas donde alguien está a punta de pistola y hace todo despacio y con cuidado, anunciando cada movimiento por adelantado? He comenzado a actuar de esta manera, incluso cuando estoy cerca de personas inofensivas que solo necesitan ayuda.

“Voy a poner esto sobre la mesa aquí”, le dije, sacando algo de dinero para un hombre harapiento fuera de Publix.

“Solo voy a poner esto en el suelo”, le dije, entregándole una bolsa de bocadillos a un hombre en un banco a la vuelta de la esquina.

“Solo voy a poner esto en la repisa”, dije tarde en la noche en mi patio delantero, sosteniendo un sándwich de jamón en un plato de papel para el jardinero del vecindario que estaba tan hambriento que se paró afuera y gritó en el patio oscuro hasta que abrí la puerta.

Mi hijo de 5 años sigue hablando de la muerte. Esta tendencia comenzó antes de la pandemia y se aceleró después. Una noche imaginó a la gente muriendo, imaginó lo que sucedería después. “Y luego alguien más tendrá que enterrarlos”, dijo, “y morirán, y luego alguien más tendrá que enterrarlos y morirán”. Continuó así durante mucho tiempo, muy satisfecho de sí mismo, habiendo encontrado una manera de resumir toda la historia humana a través de la repetición de 13 palabras.

A fines de abril, fuimos al parque Piedmont. Estaba lleno de gente. Deberíamos habernos ido de inmediato, pero estaba cansado de tener miedo. Vi las cosas claramente, como se ven en materia de vida o muerte. Los colores eran brillantes y nítidos. Tracé nuestro curso. Solo necesitábamos atravesar esos árboles, alejarnos del camino principal, esperar una apertura y superar a esas personas en bicicleta. La gente pasaba por el camino de asfalto, tan peligrosa como los automóviles en una autopista.

Llevé a uno de los niños y guié a los otros tres. Ellos escucharon bien. Un amplio carril se abrió en nuestra ladera favorita. Los niños corrieron hacia arriba. A nuestra derecha, varias personas descansaban sobre mantas. A nuestra izquierda, una multitud desacertada asistió a un campamento de entrenamiento físico. Los muchachos se turnaron para lanzarme el frisbee. A veces lo tiraban derecho. Otras veces giró hacia la derecha o hacia la izquierda, rodando hacia el territorio ocupado. Corrí muy rápido, arrebatándolo antes de que se acercara demasiado. No voy a mentir: se sintió maravilloso.

Un día o dos más tarde estábamos caminando a casa a través de un campo junto a las vías del ferrocarril. Les advertí a todos que no tocaran el arco de fútbol portátil. El niño de 5 años no pudo resistirse. Los dos mayores lo regañaron tanto que ni siquiera tuve que hacerlo. En casa le dije que se lavara las manos, y lo hizo, pero los dos mayores no lo dejaron pasar. Había sido contaminado, o eso decían, e hicieron alarde de huir. El niño vio gente corriendo e hizo lo que cualquier monstruo haría. Los persiguió.

Todo este miedo tendrá consecuencias duraderas. No podemos saber cuáles serán. El domingo pasado, tuvimos una visita, una amiga que conocía desde la infancia. Jessica conocía y amaba a todos nuestros hijos, especialmente a los más pequeños. Jessica salió del auto y se sentó en nuestros escalones delanteros. Salimos y nos quedamos a una distancia segura. La niña de 2 años corrió hacia ella. Jessica le dijo que se quedara atrás.

“Y ella me miró con los ojos más tristes”, Jessica me dijo más tarde. “Y eso me rompió el corazón”.

Duele ser tratado como un monstruo. El chico solitario nunca me dijo su nombre. Tal vez lo vea en algún momento más brillante, y todavía querrá jugar, y el hombre que dijo que no se habrá ido para siempre.



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Petrolero iraní llega a aguas venezolanas a pesar de la amenaza estadounidense


(CNN) — Un primer buque tanque de combustible iraní llegó a las aguas territoriales venezolanas el sábado por la noche para “entregar gasolina al pueblo venezolano”, informó la estatal VTV de Venezuela.

El buque, llamado Fortune, es uno de los cinco que se dirigen desde Irán, según la Agencia Venezolana de Noticias. VTV transmitió un mapa que mostraba buques iraníes llamados Fortune, Forest, Petunia, Faxon y Clavel rumbo a Venezuela.

El ministro de petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami, escribió en Twitter el sábado por la noche que los buques iraníes estaban dentro de la Zona Económica Exclusiva de Venezuela después de haber confirmado que el envío iraní estaba llegando. Según VTV, los buques iraníes fueron escoltados por buques y aviones navales de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas. VTV informó que Venezuela “sufre de falta de producto de gasolina debido a las medidas coercitivas ilegales impuestas por Estados Unidos“.

“En nombre de Nicolás Maduro y de toda Venezuela, saludamos y damos la bienvenida a los barcos de la República Islámica de Irán que están cerca de desembarcar en los puertos de nuestro país. ¡Esta cooperación energética está dirigida al desarrollo integral en beneficio de ambas naciones! ” El Aissami escribió en Twitter el sábado.

Se incendia y explota camión con gasolina en Venezuela 0:54

“La cooperación energética entre Irán y Venezuela se basa en el intercambio científico y el desarrollo productivo de la industria de los hidrocarburos, además de la experiencia que nos une como países de la OPEP. ¡Gracias hermanos! el expresó.

CNN informó el 14 de mayo que Estados Unidos estaba considerando tomar represalias contra Irán por envíos de combustible a Venezuela.



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Petrolero iraní llega a aguas venezolanas a pesar de la amenaza estadounidense


(CNN) — Un primer buque tanque de combustible iraní llegó a las aguas territoriales venezolanas el sábado por la noche para “entregar gasolina al pueblo venezolano”, informó la estatal VTV de Venezuela.

El buque, llamado Fortune, es uno de los cinco que se dirigen desde Irán, según la Agencia Venezolana de Noticias. VTV transmitió un mapa que mostraba buques iraníes llamados Fortune, Forest, Petunia, Faxon y Clavel rumbo a Venezuela.

El ministro de petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami, escribió en Twitter el sábado por la noche que los buques iraníes estaban dentro de la Zona Económica Exclusiva de Venezuela después de haber confirmado que el envío iraní estaba llegando. Según VTV, los buques iraníes fueron escoltados por buques y aviones navales de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas. VTV informó que Venezuela “sufre de falta de producto de gasolina debido a las medidas coercitivas ilegales impuestas por Estados Unidos“.

“En nombre de Nicolás Maduro y de toda Venezuela, saludamos y damos la bienvenida a los barcos de la República Islámica de Irán que están cerca de desembarcar en los puertos de nuestro país. ¡Esta cooperación energética está dirigida al desarrollo integral en beneficio de ambas naciones! ” El Aissami escribió en Twitter el sábado.

Se incendia y explota camión con gasolina en Venezuela 0:54

“La cooperación energética entre Irán y Venezuela se basa en el intercambio científico y el desarrollo productivo de la industria de los hidrocarburos, además de la experiencia que nos une como países de la OPEP. ¡Gracias hermanos! el expresó.

CNN informó el 14 de mayo que Estados Unidos estaba considerando tomar represalias contra Irán por envíos de combustible a Venezuela.



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