Connect with us

CNN en Espanol

OPINIÓN | Este tiene que ser el peor de los ultrajes de Trump


Nota del editor: Paul Begala, estratega demócrata y comentarista político de CNN, fue consultor político para la campaña presidencial de Bill Clinton en 1992 y se desempeñó como consejero de Clinton en la Casa Blanca. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas. Ver más artículos de opinión sobre CNNe.com/opinion

(CNN) — “Transferencia digna”. Así es como los militares llaman al proceso solemne de devolver a los héroes caídos a la familia que amaban y al país al que servían. Si alguna vez lo viera, nunca volvería a ser el mismo. El 13 de agosto de 1998 fue, con mucho, el día más difícil que tuve como asistente principal de la Casa Blanca para el presidente Clinton. Los terroristas de al Qaeda liderados por Osama bin Laden habían bombardeado nuestras embajadas en Dar es Salaam, Tanzania, y Nairobi, Kenia, una semana antes. Doce estadounidenses fueron asesinados; algunos eran funcionarios del Departamento de Estado, otros eran marines. Todos fueron héroes.

Acompañé al presidente y a la primera dama, junto con la secretaria de Estado, Madeleine Albright; el secretario de Defensa, William Cohen; el secretario del Tesoro, Robert Rubin, y otros a la Base Conjunta Andrews para dar testimonio de la transferencia digna. Ese mismo día, mi hijo mayor cumplía 6 años. No tenía ni la más mínima preocupación de que su papá no volviera a casa. Pero esas familias ya estaban preocupadas incluso antes de los ataques. Alguien a quien amaban estaba sirviendo a su país a medio mundo de distancia. Casi un cuarto de siglo después, ninguno de sus cumpleaños o bodas, aniversarios o graduaciones ha sido igual.

Nunca he olvidado a esas familias o ese día. Como todos, estaba desconsolado. Pero nuestro dolor pronto se convirtió en resolución. Clinton, especialmente, sintió la carga de vengar sus muertes. Es justo decir que estuvo casi obsesionado con al Qaeda por el resto de su Presidencia. Trató de atrapar a bin Laden y falló por poco. Su sucesor, por supuesto, declaró la guerra contra los talibanes para vengar el 11 de septiembre. Y luego el próximo presidente, Barack Obama, en una notable muestra de coraje, ordenó a las Fuerzas Especiales de la Marina asaltar el complejo de bin Laden. Y se hizo justicia.

Le tomó 13 años a tres presidentes alcanzar a bin Laden, pero cada uno siguió con el tema. No hacerlo habría mostrado debilidad, lo que a su vez provocaría agresión. Todo presidente debe saber esto desde el primer día. En los primeros seis meses del primer año de su primer mandato, Clinton se enteró de que Saddam Hussein había planeado asesinar al expresidente George H.W. Bush. Clinton no invitó a Saddam a unirse al G-7. Bombardeó Bagdad, arrasando la sede de la inteligencia iraquí.

“Combatiremos el terrorismo”, dijo Clinton en un discurso en ese momento. “Disuadiremos la agresión. Protegeremos a nuestra gente”, agregó.

Los informes de que Donald Trump recibió información acerca de que Rusia supuestamente les pagó a terroristas talibanes para matar a las tropas estadounidenses son indescriptiblemente impactantes para mí.

Sí, como usted, pensé que había perdido mi capacidad de ser sorprendido por Trump. El propio Trump ha sido testigo de una transferencia digna. Ha visto descargar los ataúdes cubiertos con la bandera, escuchó los sollozos amortiguados de los desconsolados, vio el dolor sin fondo en los ojos de un niño que perdió a un padre. Cómo puede ser qué, después de que supuestamente se le informara sobre los intentos de Putin de atacar a las tropas estadounidenses, Trump le ofreciera recompensas a Putin, como una invitación para reunirse con las principales democracias del G-7 y venir a EE.UU. para una reunión de los líderes del mundo libre. Un presidente estadounidense que realmente amase a las tropas tal vez podría invitar a Putin a unirse a bin Laden en las puertas del infierno.

Es una lista larga la de las cosas escandalosas que Trump ha dicho y hecho. Pero esto tiene que ser lo peor. Si es cierto, se ha negado a vengar la muerte de las tropas estadounidenses, héroes bajo su mando. Mucho peor incluso que tratar de complacer a Putin en Helsinki, donde traicionó a nuestro país y se puso del lado del presidente ruso sobre la comunidad de inteligencia de Estados Unidos. Peor incluso que Charlottesville, donde un neonazi asesinó a una mujer inocente, y Trump declaró que había “personas muy buenas de ambos lados”, lo que establece una equivalencia moral entre patriotas pacíficos y supremacistas blancos con antorchas.

Como lo informó por primera vez el New York Times este domingo, Trump negó haber sido informado sobre el esquema terrorista de Rusia.

Luego tuiteó que fue informado sobre el tema, diciendo: “Intel me informó que no encontraron esta información creíble y, por lo tanto, no me la informaron a mí ni a @VP. Posiblemente otro engaño de Rusia fabricado, tal vez por las noticias falsas @nytimesbooks, queriendo hacer que los republicanos se vean mal!!!”.

No creo en la negación. Trump miente como tú y yo respiramos: toma oxígeno y exhala mentiras. Además, si la comunidad de inteligencia detectara una amenaza tan grave para nuestras tropas y no informara inmediatamente al comandante en jefe, las cabezas rodarían. Pero incluso si es cierto, Trump seguramente sabe ahora sobre el plan. Es hora de responder. Tiempo de castigo. Tiempo de disuasión. Es hora de hacer temblar a los que apuntan a las tropas estadounidenses.

Si Donald Trump no lo hiciese, por alguna razón, Rusia no debería consolarse con su debilidad. Los patriotas estadounidenses a ambos lados del pasillo están aumentando su apoyo a Joe Biden, en parte porque debemos tener un presidente que proteja a Estados Unidos y a los héroes que nos defienden. Lucharemos contra el terrorismo. Disuadiremos la agresión. Protegeremos a nuestra gente.



Source link

CNN en Espanol

La Casa Blanca ataca a Fauci mientras surge un desastre tras las agresivas aperturas estatales


(CNN) — En lugar de centrarse en el desastre de coronavirus que está fuera de control en Florida y en otros estados que hicieron una apertura temprana, la Casa Blanca está tratando de destruir la reputación de uno de los servidores públicos más respetados de Estados Unidos, el Dr. Anthony Fauci, por decir la verdad sobre lo mal que las cosas se están poniendo.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump destaca las afirmaciones de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), los médicos, los medios y los demócratas mienten sobre la pandemia en el país, la peor del mundo, para aplastar la economía en la que él confía para su reelección.

La nueva campaña de engaño se está acelerando un día después de que Florida registrara el mayor número de casos diarios de nuevos contagios para cualquier estado de Estados Unidos y a medida que el total diario de casos confirmados en todo el país llega a la asombrosa cifra de 60.000. El aumento se está extendiendo a través del corazón del sur y el oeste del país, incluyendo Texas, Georgia y Arizona, que intentaron volver a la normalidad antes de que se suprimiera la curva de infecciones. El torrente resultante de nuevos casos está exponiendo el llamado de Trump de aperturas anticipadas, acogido por muchos gobernadores republicanos en desafío a las directrices de los CDC, como una de las peores decisiones políticas y económicas en la historia moderna.

Pero la Casa Blanca no está aprendiendo de sus errores pasados e intensifica un impulso agresivo para que las escuelas funcionen plenamente en cuestión de semanas, luego de que la secretaria de Educación, Betsy DeVos, fallara en esbozar un plan para hacerlo con seguridad en una entrevista de CNN, este domingo.

La campaña contra Fauci, quien ha sido uno de los funcionarios de salud pública más respetados de Estados Unidos durante décadas y fue galardonado con la Medalla Presidencial de la Libertad, por George W. Bush, cuenta una historia extraordinaria de las prioridades del Gobierno en medio de una crisis nacional y un enfoque brutal que usa para desacreditar a cualquier funcionario que desafíe las falsas narrativas de Trump.

El domingo, un funcionario de la Casa Blanca le dijo a CNN que varios de los principales asesores de Trump estaban preocupados por “la cantidad de veces que el Dr. Fauci se equivocó” citando sus comentarios anteriores sobre la amenaza del virus y el uso de máscaras. Fuentes le dijeron a Kaitlan Collins, de CNN, este lunes, que el presidente, que no se había reunido con Fauci en semanas, estaba molesto con las declaraciones públicas y la “buena prensa” de los principales especialistas en enfermedades infecciosas.

Fauci ha contradicho las falsas afirmaciones de Trump de que Estados Unidos lidera el mundo en la lucha contra el coronavirus. También ha refutado la declaración del presidente de que el 99% de los casos de covid-19 son “totalmente inofensivos”. La semana pasada, Fauci dijo que algunos estados habían abierto demasiado temprano, una posición respaldada por la evidencia de infecciones de covid-19 de rápido crecimiento.

Las posiciones de Fauci han evolucionado con la ciencia, incluida su postura sobre las mascarillas, que inicialmente dijo que no se demostró que fueran beneficiosas en la vida cotidiana y que deberían reservarse para los trabajadores de la salud. Aparentemente, la Casa Blanca no ve ironía en atacar su historial cuando el presidente pasó semanas negando que el virus fuera un problema, elogiando a China por su manejo y prediciendo un “milagro” que haría desaparecer el virus.

Trump reaccionó, el lunes, a la creciente calamidad en los estados del sur que está causando que los gobernadores y alcaldes desaceleren o reviertan las aperturas al retuitear un reclamo de un partidario de que “Todos están mintiendo” sobre la pandemia, a saber: “Los CDC, los medios de comunicación, los demócratas, nuestros doctores”. El retuit fue emblemático de cómo Trump ha intentado culpar a otros por su negligencia durante la pandemia en lugar de seguir a la ciencia para abordar las causas profundas de la situación cada vez peor.

Reapertura de las economías aumentó contagios de covid-19 1:57

Las preocupaciones electorales de Trump impulsan la política de apertura

La fijación de Trump en sus perspectivas electorales y el deseo de encender un regreso económico estaban detrás de sus garantías de que era seguro relajar las órdenes de quedarse en casa sin esperar que las curvas de infección se aplanen adecuadamente. El impulso fue acogido con entusiasmo por algunos gobernadores republicanos, incluido el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien ahora enfrenta fuertes críticas ya que su estado ve tasas de contagio descontroladas.

La alarmante aceleración de la pandemia, con un promedio de casos nuevos en todo el país que llegan a 60.000 por día, sugiere que los días oscuros soportados por Nueva York y Nueva Jersey hace meses pueden no ser la lucha más angustiosa de Estados Unidos con el virus.

Están surgiendo nuevos informes de unidades de cuidados intensivos complemente llenas, una escasez de equipos de protección para trabajadores médicos de primera línea y problemas con un sistema nacional de pruebas de baja potencia, exactamente las deficiencias que complicaron la lucha temprana contra el covid-19.

La impaciencia anterior de Trump puede pasarle factura a menos de cuatro meses del día de las elecciones. Algunos gobernadores y alcaldes de las ciudades están desacelerando o invirtiendo las reaperturas. Por lo tanto, el daño económico y social de la pandemia podría durar mucho más de lo esperado originalmente, ya que las noticias de pérdida de empleos en los últimos días indican que las licencias podrían convertirse en desempleo permanente para miles de estadounidenses.

Pero lejos de aprender las lecciones de los pasos en falso anteriores, la Casa Blanca, que solo recientemente consiguió que Trump usara una mascarilla, continúa con su estrategia de reapertura rápida, minimizando el costo humano, ignorando la ciencia y actuando para proteger el flanco político de Trump de una manera que continúa amenazando la salud de los estadounidenses. Es un enfoque ejemplificado por el impulso de la Casa Blanca para reabrir las escuelas mediante el uso de las mismas tácticas agresivas que obligaron al sur a su difícil situación actual y que el mismo Trump mostró cuando viajó a Florida el viernes, mientras ignoraba en gran medida las tasas récord de infección.

La razón por la que Trump no usa mascarilla 0:37

La administración exige la apertura de las escuelas sin un plan

Todos los padres en Estados Unidos están preocupados de que los niños puedan estar fuera de la escuela por muchos meses más, un escenario que tendría graves consecuencias educativas, sociales y económicas.

DeVos jugó con esas preocupaciones al exigir una apertura total de escuelas en “State of the Union”, de CNN, este domingo. Pero falló en múltiples ocasiones en esbozar un plan sobre cómo mantener seguros a los niños y los maestros y evitar que transmitan el coronavirus a sus mayores. También se negó a decir si las escuelas deberían seguir las pautas de los CDC, que Trump había destrozado en un paso que profundizó la confusión en torno al nuevo año escolar y dejó en claro que los distritos escolares estaban solos.

“La regla debería ser que los niños regresen a la escuela este otoño. Y donde hay pequeños brotes o focos que pueden tratarse escuela por escuela o caso por caso”, le dijo DeVos a Dana Bash, de CNN, minimizando la escala del peor brote de coronavirus de una sola nación del mundo.

DeSantis ha aprovechado con entusiasmo los esfuerzos de la Casa Blanca para abrir escuelas, pase lo que pase, diciendo, la semana pasada, que si la comida rápida y Walmart y Home Depot pueden abrir, las escuelas también pueden hacerlo, ya que los aliados de Trump compran sus esfuerzos para crear una política políticamente útil, pero falsa narrativa de normalidad.

Muchos distritos escolares han estado trabajando en planes durante meses. Están descubriendo que la mayoría de las escuelas simplemente carecen del espacio para tener a todos los estudiantes de vuelta al mismo tiempo y garantizar un distanciamiento social adecuado. Scott Brabrand, el superintendente de escuelas en el condado de Fairfax, Virginia, le dijo a Dana Bash. de CNN que necesitaría un espacio adicional de cinco Pentágonos para acomodar a todos los estudiantes en tales condiciones. Este tipo de problema, para el cual la administración no ha ofrecido respuestas, es la razón por la cual algunos médicos consideran que las llamadas de la Casa Blanca a las aulas completas en cuestión de semanas son una fantasía.

“Definitivamente no es seguro abrir escuelas hasta que tengamos una carga de trabajo adecuada. Eso no sucederá pronto”, dijo el Dr. Uché Blackstock, profesor asociado del Departamento de Medicina de Emergencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York en “New Day”, de CNN, este domingo.

Trump, tardíamente, usa una mascarilla

Mientras tanto, Trump se regodeaba en elogiar a los asesores de campaña por permitirse aparecer ante las cámaras usando una mascarilla, por primera vez, después de meses desacreditando las llamadas de expertos médicos en cubiertas faciales mientras más de 135.000 estadounidenses murieron y más de 3 millones fueron infectados por el virus.

La tendencia de la Casa Blanca de culpar se derramó en una diatriba de uno de los principales asesores comerciales del presidente, Peter Navarro, el domingo.

“Estábamos navegando, hasta que el Partido Comunista Chino básicamente nos golpeó con ese virus mortal, ese virus armado. Y no creo que sea una coincidencia que el primer año que China tuvo una economía en crisis fue el mismo año ahora que nos persigan de muchas maneras”, dijo Navarro, en Fox News.

“Y Joe Biden es el candidato del Partido Comunista Chino”.

La campaña de Biden, mientras tanto, criticó la adopción tardía de la mascarilla por parte de Trump durante una visita a soldados heridos, el sábado, al decir que “perdió cuatro meses que los estadounidenses han estado haciendo sacrificios alimentando divisiones y disuadiendo activamente a las personas de tomar un paso muy básico para proteger entre ellos. Por el contrario, Joe Biden ha liderado con el ejemplo desde el principio”.

Así fue la reapertura de Disney en la Florida 4:20

Florida alcanza un sombrío nuevo récord

Florida, que se supone que será el anfitrión de la Convención Nacional Republicana el próximo mes, reportó 15.299 nuevos casos de covid-19, este domingo, con una tasa de positividad de pruebas del 19,6%. La representante de Florida, Donna Shalala, una demócrata que está en su primer año de mandato y que fue secretaria de Salud y Servicios Humanos en la presidencia de Bill Clinton, dijo que el virus estaba fuera de control en parte porque el gobernador, un aliado de Trump, no les diría a todos que usaran mascarilla, y agregó: “Esto es una tragedia estadounidense “, en una entrevista con CNN.

Alrededor de 40 hospitales de Florida no tienen camas disponibles en las UCI, con más de 7.000 personas con covid-19  en hospitales de todo el estado.

Otro estado que está sufriendo es Georgia, donde el gobernador republicano, Brian Kemp, incluso enojó a Trump con la velocidad de sus aperturas estatales. La alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, retiró el viernes la reapertura de la ciudad a la Fase Uno debido a un aumento alarmante de nuevas infecciones, acusando a Kemp de abrir el estado de manera “imprudente”.

Las tablas de las tasas de progresión de Georgia muestran que sacrificios anteriores en medio de las órdenes de confinamiento han sido malgastados. Los nuevos casos se mantuvieron estables hasta mayo y la mitad de junio hasta que la curva de infecciones comenzó a aumentar bruscamente. Texas, que también impulsó un rápido regreso al negocio, y reportó su propio máximo de un día en infecciones, el sábado, con 10.351, agregó otros 8.196 contagios, el domingo.

Estas cifras preocupantes explican el creciente pesimismo sobre los empleos sorprendentemente fuertes y el repunte económico en Estados Unidos en las últimas semanas, una realidad que consternará a Trump, quien compró las afirmaciones del yerno Jared Kushner de que la economía podría estar “sacudiéndose” a mediados de julio, mucho antes de las elecciones.



Source link

Continue Reading

CNN en Espanol

“No habrá retorno a la normalidad en el futuro previsible”, dice el director general de la OMS


(CNN) — Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, dijo el lunes que “no habrá regreso a la normalidad en el futuro previsible”.

En una conferencia de prensa en Ginebra, agregó: “Pero hay una hoja de ruta para una situación en la que podemos controlar la enfermedad y seguir con nuestras vidas”.

Autoridades cierran fábrica de ropa en California 2:50

“Necesitamos llegar a una situación sostenible en la que tengamos un control adecuado de este virus sin cerrar nuestras vidas por completo o sin estar de un confinamiento a otro”, dijo.

Para llegar a este lugar, Tedros dijo que se necesitarían tres cosas. Estas se centran en reducir la mortalidad y suprimir la transmisión; una “comunidad empoderada y comprometida” que toma medidas individuales para proteger a toda la comunidad; y un fuerte liderazgo y comunicación del gobierno.

“Se puede hacer. Debe hacerse”, dijo Tedros.

Tedros dijo que no hay atajos para salir de esta pandemia y que, aunque esperamos una vacuna efectiva, debe centrarse en utilizar las herramientas que están disponibles ahora para suprimir la transmisión y salvar vidas.

Brasil: buscan evadir al covid-19 con traje de astronauta 0:36



Source link

Continue Reading

CNN en Espanol

Oxfam: Una crisis de hambre vinculada al covid-19 podría matar a más personas que la enfermedad en sí


(CNN) — La pandemia de coronavirus ya ha cobrado más de medio millón de vidas en todo el mundo, y el número de casos sigue aumentando. Un informe de Oxfam advierte que la crisis de hambre agravada por la pandemia podría matar a más personas cada día que la infección en sí.

Se estima que a diario 12.000 personas podrían morir de hambre vinculada con el  covid-19 para fin de año, indicó Oxfam. En comparación, los datos de la Universidad Johns Hopkins muestran que el día más mortal de la pandemia hasta el momento fue el 17 de abril, cuando se registraron 8.890 muertes.

“La pandemia es la gota que derrama el vaso para millones de personas que ya luchan con los impactos del conflicto, el cambio climático, la desigualdad y un sistema alimentario roto que ha empobrecido a millones de productores y trabajadores de alimentos”, aseguró en un comunicado la directora ejecutiva interina de Oxfam, Chema Vera.

América Latina tiene 54 millones de personas en situación de hambre 5:27

Entre los problemas que han dejado a muchos incapaces de poner comida en la mesa están la pérdida de ingresos causada por el desempleo o la reducción de los pagos de remesas, la falta de apoyo social para quienes trabajan en la economía informal y las interrupciones en la cadena de suministro y los obstáculos enfrentados por los productores.

También contribuyen a la crisis las restricciones de viaje relacionadas con los cierres, que afectan no solo a los trabajadores y agricultores, sino también a la entrega de ayuda humanitaria.

Estos nuevos desafíos se suman a los problemas de larga data que empeoran el hambre global, incluidas las guerras, el cambio climático y la creciente desigualdad.

Oxfam hizo un llamado a los titanes de la industria de comidas y alimentos como Coca-Cola, Unilever, General Mills, entre otros.

“Mientras tanto, los que están en la cima continúan obteniendo ganancias: ocho de las compañías de alimentos y bebidas más grandes pagaron más de US$ 18.000 millones a los accionistas desde enero, incluso cuando la pandemia se extendía por todo el mundo, diez veces más de lo que, según la ONU, se necesitaba para evitar que la gente pasara hambre”, se lee en el comunicado.

FAO advierte sobre aumento del hambre en América Latina 4:25

El covid-19 exacerba la escasez de alimentos

Según Oxfam, la pandemia de coronavirus “ha agregado combustible al fuego de una crisis de hambre que ya está creciendo”.

Los datos del Programa Mundial de Alimentos citados por Oxfam estiman que en 2019, 821 millones de personas padecían inseguridad alimentaria y 149 millones sufrieron “hambre de crisis o algo peor”. Las proyecciones actuales dicen que el número de personas que experimentan hambre a nivel de crisis podría llegar a 270 millones en 2020 como resultado de la pandemia de coronavirus, un aumento de más del 80% respecto al año anterior.

La sesión informativa de Oxfam destaca 10 lugares críticos de hambre extrema en todo el mundo donde la pandemia está empeorando situaciones ya críticas. Ellos son: Yemen, República Democrática del Congo, Afganistán, Venezuela, el Sahel de África Occidental, Etiopía, Sudán, Sudán del Sur, Siria y Haití.

Pero los efectos negativos de la pandemia en la seguridad alimentaria también se sienten en países de ingresos medios como Brasil, India y Sudáfrica, donde “la pandemia ha puesto al límite a las personas que estaban a punto de caer por la pandemia”, según Oxfam.

Brasil e India ahora están lidiando con el segundo y tercer brote de coronavirus más grande del mundo, solo superado por Estados Unidos. Los casos en Brasil han superado los 1,7 millones, y la India tiene más de 767.000. Estados Unidos rompió el umbral de 3 millones de casos el miércoles pasado.

La inseguridad alimentaria en Estados Unidos y la pandemia

El hambre está aumentando a nivel mundial, y Estados Unidos no es la excepción.

Durante la última semana, 1,3 millones de personas presentaron solicitudes iniciales para recibir subsidios por desempleo, y según Feeding America, otros 17 millones de personas en Estados Unidos podrían tener inseguridad alimentaria en 2020 como resultado de la pandemia. Eso llevaría el número total de estadounidenses que luchan por poner comida en la mesa a alrededor de 54 millones de personas, o uno de cada seis, estima la organización.

“Este es un aumento del 46% con respecto a los 37 millones de personas que padecían inseguridad alimentaria antes de la crisis del covid-19”, según datos de 2018, dijo Emily Engelhard, directora gerente de Feeding America.

Muchos más estadounidenses están aprovechando los bancos de alimentos en todo el país para sobrevivir, según la organización.

Según los datos preliminares de la última encuesta de bancos de alimentos de Feeding America, el 83% de los bancos de alimentos de la organización informó haber visto un aumento en la cantidad de personas atendidas en comparación con este momento el año pasado, con un aumento promedio del 50%, explicó Engelhard.

La pandemia también expuso vulnerabilidades en las cadenas de suministro de alimentos de Estados Unidos. Por ejemplo, los brotes de covid-19 afectaron severamente a las plantas procesadoras de carne en todo el país, causando escasez.

“Necesitamos un sistema de cadena de suministro más diversificado en el que tenga muchos más actores” para evitar este tipo de problemas, dijo a CNN Miguel Gómez, profesor asociado de la Facultad de Economía Aplicada de Cornell.

“Tiene que haber un equilibrio entre tener actores regionales y más jugadores globales. No debes depender de una sola cadena de suministro para alimentar a la población, porque eso es arriesgado”, explicó Gómez, un experto en sostenibilidad de la cadena de suministro.

Empleados de plantas de carnes contagiados de covid-19 2:50

Evitar el peor de los casos

Gómez dijo que no estaba sorprendido por las sombrías predicciones de Oxfam, aunque es optimista de que se puede evitar el peor de los casos que anticipan.

“Está claro que nuestro sistema de distribución de alimentos tiene grandes desigualdades”, dijo Gómez. “Una preocupación a largo plazo es cómo podemos cambiar el énfasis de solo centrarnos en las eficiencias y maximizar las ganancias a un sistema de producción y distribución de alimentos más resiliente y justo”, agregó.

Gómez cree que las soluciones se encuentran en las acciones de política global, como invertir en programas de asistencia alimentaria, construir o fortalecer redes de seguridad alimentaria y apoyar a los agricultores a medida que reducen sus ingresos.

Una intervención gubernamental más contundente para comprar y redistribuir alimentos, y las medidas para evitar que los precios minoristas para necesidades básicas aumenten “al menos en el corto plazo” también serían impactantes, argumentó Gómez.

“No debemos olvidar la importancia de las políticas públicas o del gobierno para garantizar la disponibilidad de productos a precios justos”, dijo Gómez.

Las recomendaciones de Oxfam sobre cómo resolver la crisis en cuestión también señalan la importancia de la gobernanza y el liderazgo a nivel mundial.

“Los gobiernos pueden salvar vidas ahora financiando completamente el llamado al Fondo covid-19 de la ONU, asegurándose de que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan y cancelando las deudas de los países en desarrollo para liberar fondos para la protección social y la atención médica”, dijo el director ejecutivo interino de Oxfam Chema Vera.

“Para poner fin a esta crisis de hambre, los gobiernos también deben construir sistemas alimentarios más justos, más robustos y más sostenibles, que antepongan los intereses de los productores y trabajadores de alimentos a las ganancias de los grandes alimentos y los agronegocios”, agregó Vera.

 

 



Source link

Continue Reading

Trending