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Qué es el "globalismo", la ideología que según Trump y otros líderes mundiales se opone al "amor a la patria"


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Según Trump, la “ideología del globalismo” se opone a su lema de “Estados Unidos primero”.

“Globalismo”, un término que aparece con frecuencia en los discursos y en las críticas de autoridades como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, significa cosas diferentes para distintas personas.

Para el nuevo ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Ernesto Araújo, por ejemplo, globalismo es una “configuración actual del marxismo”, de la cual Brasil y el mundo necesitan liberarse.

“Es la globalización económica que pasó a ser controlada por el marxismo cultural”, afirmó el canciller en su blog Metapolítica 17.

En su discurso de la 73ª Asamblea General de Naciones Unidas, Trump dijo rechazar lo que llama “ideología del globalismo” que, desde su punto de vista, se opone a su lema de “Estados Unidos primero”.

“EE.UU. siempre va a escoger la independencia y la cooperación por encima de gobiernos globales, control y dominación”, afirmó el mandatario.

“Yo honro el derecho de cada nación a seguir sus propias costumbres, creencias y tradiciones”, sentenció Trump, agregando que su país es “gobernado por estadounidenses” y que por eso, en vez del globalismo, él abraza la “doctrina del patriotismo”.

¿Pero qué es entonces el globalismo?

Especialistas entrevistados por BBC Brasil concuerdan que, en otros momentos históricos, el término tenía una definición bastante diferente a la actual, adoptada por la nueva derecha populista del planeta.

Para estos analistas, el término se transformó en un “eslogan político” o en una “caricatura” y representa, en el abordaje de los debates recientes, ideas opuestas al nacionalismo y al patriotismo.

Eslogan político

El primer aspecto que debe destacarse, dice el lingüista belga Jan Blommaert, profesor de Lengua, Cultura y Globalización en la Universidad Tilburg de Holanda, es que el término es “vago, y eso forma parte de una estrategia del discurso político”.

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Para el nuevo ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Ernesto Araújo, globalismo es una “configuración actual del marxismo”, de la cual Brasil y el mundo necesitan liberarse.

Globalismo, por ejemplo, no es sinónimo de globalización, según Blommaert, “pero es justamente su semejanza con globalización lo que confunde a la gente y le hace pensar que saben de lo que se está hablando”.

El segundo aspecto es que el término, dice el profesor, es la “munición ideal” para el siglo XXI, “perfecto para las redes sociales”.

“En el mundo de Twitter es ideal: es una palabra con varios significados distintos y varias aplicaciones diferentes. Las ideas extensas y los argumentos se reducen a una palabra o una frase”.

Globalismo es simplemente un “eslogan político”, le dice a BBC Brasil Joseph Nye, profesor de Relaciones Internacionales en Harvard y uno de los padres del concepto de soft power (poder blando, o la capacidad de un país para influir en decisiones por su poder de persuasión, en contraposición a su poder militar).

¿Pero qué quiere decir “globalismo” como eslogan político?

El término “ha sido utilizado por nacionalistas populistas para condenar a las élites involucradas en negocios globales, como comercio e instituciones internacionales”, señala Nye.

Estos líderes también se refieren a la “falta de soberanía nacional” sobre cuestiones particulares, como inmigración y comercio, dice Heidi Tworek, profesora de Historia Internacional de la Universidad de British Columbia, en Canadá.

Vínculos con la crisis de 2008

Para Blommaert, la palabra como se usa ahora tiene tres significados: los antiglobalistas están en contra de la inmigración y la diversidad (“los debates contra la inmigración evitan la palabra racismo y la sustituyen por antiglobalismo”, dice), la gobernanza transnacional y, por último, es también la izquierda (a la que se la culpa por la inmigración, la diversidad y el ascenso de las mujeres, la pérdida de las tradiciones culturales y valores y por la construcción de un sistema de gobernanza transnacional).

Por otro lado, las quejas de los líderes de derecha contra el globalismo pueden tener cierta razón, reconoce Gideon Rachman, columnista del periódico británico Financial Times.

Para él, el uso de un término con esos significados está ligado a la crisis financiera global de 2008.

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Para Blommaert, el uso de un término con esos significados está ligado a la crisis financiera global de 2008.

“En aquella época, la percepción era de que había algo equivocado con el ‘proyecto de globalización’. Había descontento, un estancamiento en Europa y EE.UU., y un sentimiento de que la gente que había creado el sistema era la que había perdido menos”, dice.

Por eso, continúa, Trump y otros se aprovecharon de esto.

Es decir, si antes la globalización era vista como un proceso económico o tecnológico, un grupo pasó ahora a decir que detrás de ese fenómeno había una ideología: el globalismo.

“Dicen que (el globalismo) no era inevitable, no era neutro y que es algo que puede ser combatido”, afirma Rachman.

“El mundo globalizado al que nos acostumbramos es el resultado de decisiones conscientes. Las ideas no pueden ser vistas como puramente tecnocráticas y divorciadas de la política. Podemos haber creído que era técnico, en gran parte, pero había un contenido político”.

Nacionalismo de ahora

Otras declaraciones del canciller brasileño Ernesto Araújo muestran que, para él, el término globalismo reúne, básicamente, características “contrarias a la nación” o “contrarias a la patria”.

“El globalismo se constituye en el odio a través de sus varias ramificaciones ideológicas y sus instrumentos contrarios a la nación, contrarios a la naturaleza humana y contrarios al propio nacimiento humano”, afirmó en su discurso de toma de posesión.

“No crean lo que el globalismo dice cuando señala que para tener eficiencia económica es preciso sofocar el corazón de la patria y no amar a la patria. No escuchen al globalismo cuando dice que la paz significa no luchar”, afirmó.

El concepto de “amar a la patria” en oposición al “globalismo” es compartido por Trump.

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Según Blommaert, el globalismo significa básicamente “lo opuesto al nacionalismo del siglo XXI”. Los antiglobalistas serían los nacionalistas de ahora, porque el término nacionalismo ya pasó de moda, dice.

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU en 2018, el presidente estadounidense afirmó que EE.UU. “rechaza la ideología del globalismo y abraza la doctrina del patriotismo”.

Blommaert lo resume así: el globalismo significa básicamente “lo opuesto al nacionalismo del siglo XXI”. Los antiglobalistas serían los nacionalistas de ahora (porque el término nacionalismo ya pasó de moda, dice).

Tworek, profesora de British Columbia, señala que, con o sin el sufijo “ismo” que indica ideología, la palabra sirve para oponerse a “nacionalismo”.

Proyecto ideológico y conspiratorio

Aunque da cierta razón a los líderes que protestan contra los conceptos que insisten con el término globalismo, Gideon Rachman, del Financial Times, resalta que el hecho de que existiera una ideología detrás de la concepción de un mundo con una economía global integrada como el de hoy en día, no significa que haya habido alguna conspiración para lograrlo.

Y la derecha, dice, enfatiza ese supuesto aspecto “conspiratorio”.

“Putin, China, la Comisión Europea, Tony Blair y Bill Clinton tenían una visión similar, de libre comercio, comprometidos con la idea de una economía global integrada”, afirma. “El triunfo de la ideología fue que no percibimos que era una ideología, parecía algo que tenía sentido”.

Y ya entonces existió oposición.

Rachman cita como ejemplo las manifestaciones en Seattle en 1999, cuando miles de personas protestaron contra el encuentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

O incluso la independencia de los bancos centrales: “Todos los que eran sensatos decían que el dinero debería ser administrado por tecnócratas. Pero ahora hay críticas contra esas ideas, como las que hace Trump”.

Or Rosenboim, profesora de historia moderna de la City University de Londres y autora del libro “La emergencia del globalismo”, afirma que Trump y otros líderes “fingen” protestar contra ese globalismo neoliberal.

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Miles de personas protestaron contra la OMC en Seattle, EE.UU. en 1999. En la imagen, la sede de la OMC en Ginebra.

En su opinión, globalismo es “la idea de que la política debe ajustarse a la globalización o a las condiciones culturales y económicas de un mundo interconectado”.

Pero no significa que todos los globalistas tengan los mismos valores u objetivos dentro de ese orden global.

Trump y otros líderes, según Rosenboim, usan la retórica para parecer que protestan contra un tipo específico de globalismo o globalismo neoliberal, o contra uno que prioriza intereses económicos globales sobre otros intereses.

La cuestión, dice, es que aunque usen esa retórica, los líderes de derecha no están hablando de verdad sobre globalismo.

“Es más una versión falsa o una caricatura del globalismo”, asegura.

“Ellos dicen estar en contra de la idea de que el 1% de los ricos del mundo harán dinero con esa nueva condición de interconexión”, explica Rosenboim.

“Pero hay mucha retórica y un poco de trampa para apelar a las personas ignoradas por el mercado neoliberal.”

“El globalismo neoliberal existe, pero ellos no protestan contra eso. Protestan contra una élite liberal cosmopolita, no necesariamente contra las personas o las instituciones responsables por establecer ese tipo de mercado”.

Globalismo de ahora, cosmopolitismo de ayer

El término globalismo no es nuevo. Y, antes, tenía otros significados.

Con el cambio del siglo XIX al XX, dice Blommaert, surgió una nueva cultura ligada a la urbanización.

“Apareció un sentimiento de que estábamos perdiendo nuestras tradiciones, de que había una nueva mentalidad más apática, de que nos estaba afectando el consumismo”.

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Mao Tsé-Tung lideró la revolución china en 1949.

Lo que definía a esa gente con esa nueva mentalidad era el término cosmopolitan en inglés (o cosmopolita, en español).

La revista estadounidense Cosmopolitan, por ejemplo, vio la luz en 1886. Ya en aquella época, afirma Blommaer, el término globalist era usado en alternancia con cosmopolitan.

Según Rosenboim, en los años 40, después de la II Guerra Mundial, “pensadores e intelectuales de Occidente intentaron pensar un mundo de posguerra, preocupados por la vuelta del totalitarismo y el militarismo, y reconociendo la interconexión del mundo facilitada por tecnologías de transporte y comunicación “.

Así, pensaron en cómo la política podría hacerse globalmente y en cómo valores como el bienestar y la igualdad eran globales, no ligados a un solo país.

De esta manera, explica la autora, habría surgido el globalismo en el sentido que ella estudió: de la política que debe adaptarse a la globalización.

En cambio, para Blommaert fue en los años 60 -con el fin de las colonias en el mundo y con grandes eventos mediáticos como el aterrizaje en la Luna y la guerra de Vietnam- que cambió la manera como se imaginaba el mundo.

“Fue entonces que pasamos a ver el mundo como un sistema interconectado y surgió la noción de lo global”.

“Empezamos a sentir que vivíamos en un mundo global, formado por zonas y Estados con personas iguales”, dice, citando también a “líderes e iconos globales” que se hicieron conocidos en todo el mundo un poco antes como Gandhi, Mao Tsé Tung y Fidel Castro.

Para Rosenboim, “el globalismo no era visto como algo bueno o malo, sino como algo necesario para responder a la nueva realidad. Algo así como: ‘Necesitamos globalización, o vamos a quedarnos atrás'”.

Antisemitismo

Pero la misma palabra cosmopolitan fue usada como algo negativo y antisemita antes de los 60.

Así fue en la Alemania nazi y en la Unión Soviética de Stalin, según Blommaert.

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El magnate húngaro-estadounidense George Soros es el mayor representante del globalismo para quienes se consideran antiglobalista.

La utilizaban para describir características “innatas” de los judíos, que no tendrían raíces germánicas en el caso de Alemania.

Para Stalin, “el cosmopolitanismo sin raíces”, o los judíos, representaba un peligro a la soberanía soviética.

Hay quienes ven ecos de esa acepción antisemita de cosmopolitan en el nuevo significado de globalismo en el siglo XXI.

El mayor símbolo del globalismo, para quien se dice antiglobalista, es George Soros, un emprendedor húngaro-estadounidense judío de 88 años.

Nacido en la Hungría ocupada por los nazis, emigró a Reino Unido en su adolescencia. Hoy, es un inversor y filántropo que invierte en causas progresistas y liberales en todo el mundo.

“Él no tiene raíces y está vinculado a las ONG internacionales, por lo que es un típico globalista”, señala Blommaert.

Es un judío que, nuevamente, es visto como peligroso“, concluye.

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6 consejos sorprendentes que te ayudarán a mejorar tu rendimiento al correr


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Cada vez hay más gente que se interesa por correr.

Pueden verse en las calles y los parques de todo el mundo apoyándose con todo su peso sobre los árboles, o con sus piernas estiradas sobre los bancos de las plazas.

Y es que nada le gusta más a los corredores que un buen estiramiento.

Pero hacerlo antes o después del ejercicio es un tema que aún se discute acaloradamente en los círculos de los corredores.

Mientras que unos creen que es la mejor manera de calentar los músculos, otros insisten en que estirarse, una vez que uno ya entró en calor, es mucho mejor.

Sin embargo, a juzgar por un nuevo análisis científico, ambas posturas pueden estar equivocadas: puede que todos esos estiramientos no tengan ningún impacto al momento de correr.

Esta es una de varias reglas para correr compiladas por un grupo de científicos de la Universidad de California, en Santa Bárbara, Estados Unidos, que analizó 70 estudios sobre esta actividad.

El equipo produjo lo que se conoce como una “síntesis científica” de consejos sobre cómo los corredores pueden mejorar su rendimiento.

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Si sales a caminar por el parque, seguro te toparás con gente estirándose contra un banco o un árbol.

“Algunas de los descubrimientos que hicimos fueron realmente sorprendentes y otros confirman lo que muchos corredores ya sabían”, dice Chris Lortie, biólogo del Centro Nacional de Síntesis y Análisis Ecológico de Santa Bárbara, quien dirigió el análisis y, además, es corredor amateur.

“Pero no estamos tratando de decir cómo debe entrenar la gente”.

“Cada persona debe mirar sus propios resultados, pensar qué está tratando de lograr y aplicar lo que le funciona”.

“La gente corre por distintas razones: algunos lo hacen para estar en forma, otros para ganar medallas y algunos solo por el placer de estar al aire libre”.

Correr es un deporte que se ha vuelto muy popular en años recientes, y cada vez más gente se anota para participar en maratones.

Muy pocos tienen dinero suficiente como para pagarle a un entrenador o para recibir asesoramiento y por ello recurren a la información dispar que encuentran en revistas especializadas o en internet.

“Por eso me decidí a aplicar el tipo de análisis que uso para entender grandes problemas ecológicos, como los efectos del cambio climático, a la actividad de correr”, dice Lortie.

Las siguientes son algunas de las “reglas” —en realidad las consideran más una guía, que una serie de reglas— más sorprendentes que encontraron.

1. Frío, para mejorar la resistencia

Para la mayoría de los corredores, la idea de enfriarse antes de salir a correr no parece tener sentido.

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El enfriamiento previo le permite al cuerpo del atleta trabajar más por más tiempo, antes de que empiece a sobrecalentarse.

El sentido común les dice que es mejor calentarse primero para evitar el riesgo de lesionarse y para que los músculos puedan trabajar a su nivel óptimo.

Pero Lortie y sus colegas descubrieron que enfriarse antes de correr puede, de hecho, tener un impacto positivo en las carreras de larga distancia.

“Si te pones hielo en la parte de atrás del cuello, esto le puede hacer creer a tu cuerpo que estás frío. Nunca pongas el hielo directamente sobre tus músculos, pero al ponerlo sobre la piel, tu cuerpo trabaja más, ya que piensa que tu temperatura ha disminuido”.

El enfriamiento previo le permite al cuerpo del atleta trabajar más por más tiempo, antes de que empiece a sobrecalentarse.

Se desconoce aún el mecanismo exacto de por qué ocurre, pero existen una serie de teorías.

Una es que demora la respuesta natural del cuerpo que es reducir la actividad muscular cuando hay sobrecalentamiento.

Otra teoría sugiere que el enfriamiento puede reducir la acumulación de ácido láctico, que puede aumentar a altas temperaturas.

Desafortunadamente, para los que prefieren correr a toda velocidad pero poco tiempo, esta regla no sirve.

Solo parece funcionar en casos en que el atleta hace ejercicio por un período prolongado.

2. No estires si no tienes lesiones

Si bien estirarse puede servir para mejorar la flexibilidad, el análisis de Lortie revela que si estás estirando para mejorar tu rendimiento, estás perdiendo el tiempo.

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Estirar sirve solo si te estás recuperando de una lesión, según la ciencia.

“Este hallazgo fue una gran sorpresa”, dice el investigador.

“Desde el punto de vista del rendimiento, (estirarse) no aporta ningún beneficio. No va a hacer que corras mejor o más rápido”.

“Estirarse solo parece servir si te estás recuperando de una lesión ya que ayuda a elongar las fibras musculares a medida que se recuperan”.

3. Salta para ganar velocidad

Los velocistas profesionales ya lo saben, pero la pliometría (o el entrenamiento con saltos) hace que los músculos trabajen a su máxima fuerza en un lapso corto de tiempo.

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Saltar puede ayudarte a mejorar la velocidad.

Los estudios analizados por Lortie y su equipo muestran que hacer 10 semanas de al menos 15 sesiones por semana de 80 saltos de alta intensidad puede ayudar a incrementar la velocidad en la carrera.

4. La recuperación es crítica

Para la mayoría de nosotros, un día de recuperación puede querer decir pasar el día frente a la televisión o en bar, con amigos.

Lortie tiene malas noticias para quienes quieran mejorar su rendimiento.

En un estudio en el que participaban esquiadores que estaban compitiendo y entrenando, los científicos le pidieron a una mitad que pasara los siguientes días en el chalet.

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Para recuperarse, es mejor hacer ejercicio moderado que no hacer nada.

A la otra mitad se le pidió que trotase sin mucho esfuerzo o que hiciera un poco de ejercicio en la cinta para correr. Al día siguiente, quienes hicieron un poco de ejercicio superaron a quienes se quedaron sentados sin hacer nada.

“Es algo que todos podemos hacer de manera diferente, independientemente de nuestro nivel de entrenamiento. Trata de hacer una recuperación levemente activa más que pasiva”.

5. Entrena menos

Al principio puede que no le veas sentido a reducir el entrenamiento antes de una competencia, pero esto puede mejorar enormemente tu rendimiento, según investigaciones analizadas por Lortie.

Los estudios que examinó mostraron que reducir el volumen de entrenamiento dos semanas antes de un evento deportivo pueden aumentar tu rendimiento, en promedio, entre un 41% y un 60%.

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Antes de una carrera, hay que reducir la cantidad de kilómetros durante el entrenamiento.

“Muchos programas de entrenamiento para maratones, por ejemplo, recomiendan recortar el kilometraje en las últimas dos semanas”, dice.

“Para mucha gente esto resultará contraintuitivo, pero investigaciones muestran que pueden realmente mejorar tu rendimiento”.

“Es importante recordar que no todos los atletas verán una mejora de un 40%, pero, en promedio, este parece ser el tipo de aumento”, aclara el investigador.

6. Concéntrate en una meta

“Este es con frecuencia el secreto que mucha gente que hace deporte pasa por alto”, dice Lortie.

“Se trata de mantener la mirada en el objetivo durante todo el sufrimiento. Si te olvidas de esto, estás perdido”.

“Hay muchas cosas físicas que puedes hacer, puedes tener todo los equipos necesarios, pero a menos que tengas el estado mental adecuado, nunca será tu mejor actuación“.

Para aquellos que empiezan a correr ahora, Lortie recomienda plantearse metas pequeñas, alcanzables, que pueden ayudarte a hacer ese poquito extra cuando sales a correr.

“Yo elijo un árbol o algo a hasta donde voy a llegar y, cuando lo alcanzo, elijo otra meta”, dice.

“En una carrera, puede que elija a alguien que esté por delante de mí y al que voy a tratar de seguir su ritmo, y eso me hace correr más rápido de lo que pude en los entrenamientos”.

Esta manera de pensar, con la mente centrada en un objetivo, tiene implicaciones que van más allá del atletismo.

“Ser consciente de tus metas y resultados es probablemente un buen ejercicio en la vida, sea lo que sea que te propongas”, concluye Lortie.

Haz clic aquí si quieres leer el original en inglés.

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Informe Mueller: las revelaciones de la versión censurada del reporte del fiscal especial sobre la trama rusa en las elecciones de EE.UU.


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El fiscal general William Barr destacó que el informe íntegro de Mueller confirma que Trump no conspiró con Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.

Lo que en EE.UU. ya conocen como el “informe Mueller” son unas 400 páginas llenas de tachaduras y fragmentos en negro.

El Congreso de Estados Unidos (y casi a la vez, el resto del mundo) conoció este jueves una versión censurada del informe íntegro del fiscal especial Robert Mueller sobre la supuesta injerencia de Rusia durante la campaña electoral de 2016 tras la que Donald Trump fue elegido presidente.

Minutos antes de su su difusión, el fiscal general, William Barr, reconoció que el documento señala 10 episodios que involucraban a Trump y que fueron investigados en busca de una posible obstrucción de la justicia.

Además, reiteró que el informe confirma que no hubo conspiración entre Trump o alguien de su equipo con Rusia durante la campaña electoral, como ya desveló una primera versión del documento difundida a finales de marzo.

Barr explicó que los tramos censurados tienen como objetivo no interferir en el trabajo de la comunidad de inteligencia o en la integridad de casos judiciales que aún están activos.

Los demócratas en el Congreso ya exigieron acceder a un informe completo no censurado y solicitaron que Mueller testifique ante la Cámara.

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Barr dijo que los tramos censurados del informe tienen como objetivo no interferir en el trabajo de la comunidad de inteligencia

Estas son algunas de las conclusiones del informe:

  • Trump intentó que despidieran al fiscal especial Robert Mueller, autor del informe.
  • Mueller no encontró evidencia de que Trump dirigiera o ayudara al falso testimonio que su exabogado Michael Cohen dio ante el Congreso.
  • Cuando supo que se había nombrado un fiscal especial para investigar la supuesta injerencia rusa, Trump dijo: “Oh, Dios mío. Esto es terrible. Este es el fin de mi presidencia”.

Más información en breve.

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Las "estrellas falsas" de Amazon: 4 consejos para descubrir opiniones de clientes que no son reales


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Organizaciones de consumidores en Reino Unido y Estados Unidos han criticado el sistema de evaluación de productos en Amazon.

El sitio web del gigante Amazon está lleno de opiniones de supuestos compradores o “reviews” de dudosa procedencia, según denuncian la organización de consumidores británica Which? y la estadounidense ReviewMeta.

En un estudio publicado recientemente, Which? aseguró que la web de Amazon está repleta de calificaciones de cinco estrellas (la puntuación más alta) entregadas a productos de marcas que no son conocidas.

Al mismo tiempo, los nombres de marcas más comunes aparecen fuera de los rankings de los productos mejor valorados, especialmente en el caso de audífonos, relojes inteligentes y monitores digitales de actividad física.

La alerta se encendió cuando miles de evaluaciones aparecieron en la categoría “sin verificar“, lo que significa que no hay evidencia de que la persona que evalúa el producto efectivamente lo compró.

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Algunas calificaciones de cinco estrellas son denunciadas como “falsas”.

Amazon dijo que está utilizando tecnología automatizada para eliminar las críticas falsas.

La firma aseguró que ha invertido una “cantidad significativa de recursos” para proteger su sistema de evaluación, “porque sabemos que los clientes valoran las ideas y experiencias compartidas por otros compradores”.

“Incluso una revisión que no sea no auténtica, es demasiado”, agregaron.

Sin embargo, el estudio de la organización Which? sugiere que las evaluaciones falsas de productos son una práctica común.

¿Cómo reconocer una opinión o “review” falsa de un producto?

  1. No confíes en los ratings. Profundiza leyendo los comentarios.
  2. Confirma las fechas. Mira cuándo las evaluaciones fueron publicadas. Si muchas de ellas aparecieron en un período corto de tiempo, es probable que hayan sido generadas por un computador y que sean falsas.
  3. Filtra los comentarios y elimina las evaluaciones que no hayan sido verificadas. Solo en el caso de las evaluaciones “verificadas” Amazon puede confirmar su autenticidad.
  4. Cuando hay productos que tienen cientos o miles de comentarios positivos, ten cautela.

Cuando los miembros de Which? hicieron una búsqueda de audífonos, se encontraron con la sorpresa de que en la primera página de resultados solo había marcas desconocidas (definidas como marcas no identificadas por expertos).

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Las organizaciones llaman a buscar evaluaciones de productos verificadas e independientes.

De 12.000 comentarios de supuestos consumidores, el 87% tenía su origen en una fuente sin verificación, es decir, que no se podía comprobar si el usuario había comprado efectivamente el producto.

A modo de ejemplo: unos audífonos de la marca desconocida Celebrat, tenían 439 reviews, todas ellas con cinco estrellas, sin verificación, y publicadas el mismo día, sugiriendo que fueron automatizadas.

Al ser contactada, la marca Celebrat no quiso hablar del tema.

Por otro lado, la organización estadounidense ReviewMeta, que se dedica a analizar comentarios online, dijo que estaba sorprendida por la cantidad de opiniones no verificadas, agregando que eran “obvias y fáciles de prevenir”.

Así las cosas, los clientes, dicen estas organizaciones, deberían tomar las evaluaciones de otros compradores con mucho cuidado.

“Busquen fuentes independientes y confiables cuando investiguen una compra”, apunta Natalie Hitchins, jefa de productos del hogar de Which?

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